POR FIN VACACIONES

PorInstituto Bitácora

POR FIN VACACIONES

Por estas fechas todos estamos deseando que lleguen por fin las anheladas vacaciones, pero no siempre acaban siendo las maravillosas vacaciones que habíamos estado esperando a lo largo de todo el año.

Vacaciones supone salir de la rutina, y este camino no siempre nos lleva a un estado mejor.

Aunque la palabra rutina para muchos está cargada de connotaciones negativas, para algunos rutina suena a aburrimiento, a cansancio, a monotonía, a vacío existencial, a frustración… La rutina supone un factor de protección o un buen asidero para tener una vida mejor.

Entendemos por rutina toda una serie de reglas, pautas, costumbres, hábitos personales, obligaciones y responsabilidades del día a día que nos hacen la vida más fácil y también nos facilitan la convivencia con los demás. Nos ayuda a afrontar el día a día, las rutinas nos ahorran tener que pensar, tomar decisiones a cada momento, y ahorramos mucha energía siendo más eficientes y eficaces. Nos ayuda a saber lo que hay que hacer ahora, y lo que toca hacer después, y esto nos da mucha seguridad y confianza. Nos ayuda ante la preocupación e incertidumbre, emociones que tanto bloquean… En definitiva, la rutina nos ayuda a estar mejor con nosotros mismos, física, psicológica, y también con los demás, familia, pareja, amigos, trabajo…

Las vacaciones suponen un espacio de descanso, que no es sinónimo de no hacer nada, más bien sinónimo de intermedio en el que cada cual lo aprovecha y disfruta como quiere o como puede.

Pero no para todas las persona este periodo de descanso, en el que el día a día será diferente, en el que nuestras rutinas cambian, va a ser placentero.

Para las personas en tratamiento con problemas de adicciones, las vacaciones, se pueden convertir en una situación de riesgo que los hace más vulnerables frente al consumo de alcohol y drogas.

En vacaciones no vamos a tener la rutina como factor de protección, por lo que puede ser fácil bajar la guardia, pero es que además vamos a tener por delante, con el buen clima, el tiempo libre, el reencuentro con familia o amigos… un ambiente que propicia que nuestro estado de ánimo suba o baje.

Si se tienen más salidas y eventos sociales, malo, porque uno puede experimentar tal sensación de bienestar que puede aparecer exceso de confianza y pensamientos permisivos tipo “con lo bien que estoy… por una no pasa nada” y tener una recaída. Pero si no sabemos llenar de actividades que nos resulten ilusionantes este periodo de descanso, malo también, porque puede aparecer la sensación de malestar, aislamiento, pensamientos relacionados con la autocompasión y tener una recaída.

Así que, cuidadín cuidadín, no bajar la guardia, establecer una nueva rutina, rodearse de personas que conozcan y entiendan nuestra situación, y realizar actividades que nos resulten gratificantes, que las hay de todos los colores para poder satisfacer a todos los gustos.

Asunción Lago Cabana

Instituto Bitácora

About the author

Instituto Bitácora administrator

Somos un equipo multidisciplinar, encabezado por el Dr Reina, dedicado al tratamiento del alcoholismo y otras adicciones, así como a la atención de la familia y a las patologías mentales, desde un modelo bio-psico-social que permite hacer una lectura antropológica de la persona que presenta el problema en su contexto y dentro de unos principios Bioéticos.

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