ALCOHOL Y BEBIDAS ENERGÉTICAS, UNA PELIGROSA COMBINACIÓN

PorInstituto Bitácora

ALCOHOL Y BEBIDAS ENERGÉTICAS, UNA PELIGROSA COMBINACIÓN

Buscar enmascarar  los efectos negativos del consumo abusivo de alcohol para poder así seguir bebiendo, sin dar demasiado la nota, es una práctica muy extendida y vieja, ya que ahora los jóvenes y no tan jóvenes hacen combinando el alcohol con bebidas energéticas.

Con esta combinación se busca contrarrestar los efectos depresores que el alcohol tiene sobre el sistema nervioso central, con los efectos activadores que la cafeína, droga psicoactiva y principal ingrediente de este tipo de bebidas, tiene sobre el mismo. Así, se pretende mantener la primera fase del alcohol, de excitación o “puntito” durante más tiempo, pero,  ¿cuál es el verdadero  resultado?

El primero y más evidente es, que se aumenta la cantidad de alcohol ingerida y por tanto, los riesgo propios del consumo abusivo de alcohol, y por otra parte, la combinación con cafeína, puede dar lugar a efectos negativos como, dolor de cabeza, temblores, agitación, malestar gastrointestinal, dolor en el pecho, mareos, subidas de tensión, taquicardias, arritmias, insomnio, o dificultad respiratoria, entre otros.

La mayoría de los usuarios de bebidas energéticas, afirman estar informados,  refieren conocer  su composición y para qué sirven. Y no dudo que esto podría ser así, de hecho saber  más sobre todo lo que nos rodea, está más al alcance de todos nosotros que nunca, pero por lo que he leído, por lo que he preguntando, por lo que he escuchado y por lo que he observando, saber qué es una bebida energética y para qué ha sido creada, no concuerda con lo que realmente está pasando con ellas.

En la composición de las bebidas energéticas no falta cafeína, hidratos de carbono, vitaminas, más otros ingredientes, como aminoácidos, minerales, extractos vegetales, acompañados de aditivos acidulantes, conservantes, saborizantes y colorantes.

A día de hoy, el uso principal que se está haciendo de las bebidas energéticas, es un uso para el que no han sido diseñadas. Las bebidas energéticas no son  un refresco.

Sin embargo, en supermercados, y he visitado grandes, pequeños y medianos estas semanas, se exponen en la calle de las refrescos, y no necesariamente junto a los refresco de cola, por eso de la cafeína, y además, y esto es lo que me parece más curioso, todos ellos están alejados de las bebidas isotónica o rehidratantes, que en algunos casos están bajo el cartelito de “bebidas para deportistas”, cartelito que no acompaña en ningún caso a los anteriores.

Entre esto, y que están en bares, terrazas y discotecas, está claro que aunque no lo son, los vemos y los usamos como tal, en situaciones de ocio, o incluso de inacción, y ya que estamos como iniciábamos el texto, combinados con alcohol.

Ante esta cuestión, los empresarios de hostelería con los que he charlado repiten como papagayos las informaciones que las webs de las distintas marcas nos trasladan: “no existe ninguna indicación de que  estas bebidas tengan algún efecto (negativo o positivo) relacionado con el consumo de alcohol”. Esto ha sido confirmado por El Comité para el Análisis de la Toxicidad del Reino Unido en 2012 concluyó que “no existe ninguna evidencia actual que apoye la tesis de una interacción perjudicial entre la cafeína y el alcohol”.

Sin embargo, las experiencias son otras. Yo os puedo hablar de dos casos de pacientes en tratamiento en nuestro programa de adicciones, concretamente con problemas con el alcohol y la cocaína, que iniciaron un proceso de recaída tras consumir una bebida energética en un contexto de diversión. Y es que las sensaciones de la cafeína presente en esta bebidas, fueron un recordatorio, suave, mucho más suave, pero un recordatorio, de un estimulante más potente, y a partir de ahí, se sucedieron una cadena de pensamientos, emociones y conductas, que dieron como resultado una recaída.

En fin, que parece que no las usamos para lo que se supone que hay que usarlas, pero si las usamos para lo que se supone que no tenemos que usarlas, así que atentos a esta reflexión.

Asunción Lago Cabana. Psicológa del Instituto Bitácora

About the author

Instituto Bitácora administrator

Somos un equipo multidisciplinar, encabezado por el Dr Reina, dedicado al tratamiento del alcoholismo y otras adicciones, así como a la atención de la familia y a las patologías mentales, desde un modelo bio-psico-social que permite hacer una lectura antropológica de la persona que presenta el problema en su contexto y dentro de unos principios Bioéticos.

1 comentario hasta ahora

15 noviembre Día Mundial Sin Alcohol – Instituto bitácoraPosted on10:03 am - Nov 15, 2016

[…] de colesterol, o hipertensión o diabetes o ansiedad o tabaquismo, pero muchas veces se atienden los problemas derivados del alcohol, sin tratar el problema del alcohol. Solo pondré un ejemplo, porque hay muchos. El chaval que una […]

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